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Obesidad y sobrepeso: Guía de causas, tratamiento y Prevención en México

Publicado: febrero 03, 2026
Dra. Darielle Cosette Rubi Aguilar Ceja
Dra. Darielle Cosette Rubi Aguilar Ceja
Endocrinología y Medicina general Universidad Nacional Autónoma de México Cédula: 12417670
Tratamiento médico, consulta entre doctora y un paciente

La obesidad y el sobrepeso representan una de las crisis más significativas de salud pública en México, afectando al 75% de los adultos y aumentando el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

Esta guía completa explora las causas, métodos de diagnóstico, consecuencias para la salud, opciones de tratamiento y estrategias de prevención basadas en evidencia científica, proporcionando información esencial para quienes buscan mejorar su salud y bienestar.

Mujer viéndose al espejo, pensando con un enfoque en la autorreflexión y el cuidado personal

A lo largo de este artículo, abordaremos las definiciones médicas precisas de sobrepeso y obesidad, los factores de riesgo genéticos y ambientales, los métodos de evaluación clínica incluyendo el Índice de Masa Corporal (IMC), las complicaciones asociadas, las intervenciones preventivas efectivas y las opciones de tratamiento multidisciplinario disponibles en México, incluyendo el enfoque digital personalizado que ofrece Clivi.

Este contenido es informativo y educativo. No sustituye la consulta médica profesional. Consulta a tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento para el manejo del peso.

¿Qué es la obesidad y el sobrepeso? Definiciones y clasificación médica

La obesidad y el sobrepeso se definen como la acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud. La obesidad es una enfermedad crónica compleja en la que la adiposidad (grasa corporal excesiva) perjudica la salud, aumenta el riesgo de complicaciones médicas a largo plazo y reduce la esperanza de vida.

El aumento del porcentaje de grasa corporal se asocia de manera directa con la aparición de múltiples comorbilidades y graves consecuencias, predisponiendo o favoreciendo el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular como hipertensión arterial, dislipidemia, intolerancia a la glucosa, diabetes y cardiopatías.

El grado de obesidad se define clínicamente con base en el Índice de Masa Corporal (IMC), una medida que relaciona el peso y la altura. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso se clasifica con un IMC entre 25 y 29.9 kg/m², mientras que la obesidad se define con un IMC de 30 o más. Estas clasificaciones no solo ayudan a identificar las condiciones de peso, sino que también están vinculadas a riesgos específicos para la salud.

¿Cuáles son las diferencias entre obesidad y sobrepeso?

La principal diferencia entre obesidad y sobrepeso radica en el grado de exceso de grasa corporal y el nivel de riesgo asociado para la salud. Mientras que el sobrepeso indica un peso superior al considerado saludable (IMC 25-29.9), la obesidad representa un exceso de grasa corporal más significativo (IMC ≥30) que implica un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas graves.

Las personas con obesidad experimentan mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño, ciertos tipos de cáncer y problemas articulares como osteoartritis, en comparación con quienes presentan sobrepeso. Además, la obesidad, especialmente en sus grados más severos, se asocia con limitaciones físicas más pronunciadas, mayor discapacidad funcional y reducción significativa en la calidad de vida y esperanza de vida.

¿Cómo se calcula el índice de masa corporal y qué indica?

El Índice de Masa Corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado:

IMC =
peso (kg)
altura (m)2 

Por ejemplo, una persona que pesa 85 kg y mide 1.70 m tiene un IMC de 29.4, clasificándose en sobrepeso.

El IMC ha demostrado ser el método más práctico para valorar el grado de obesidad en la población general, con una especificidad del 98 al 99%, lo que lo convierte en una excelente prueba de tamizaje en la práctica clínica. Sin embargo, esta métrica no distingue entre masa muscular magra y masa grasa, por lo que en atletas puede sobreestimar la grasa corporal, mientras que en adultos mayores puede subestimarla debido a la sarcopenia (pérdida de masa muscular por envejecimiento).

¿Cuáles son los grados de obesidad y sus implicaciones para la salud?

La obesidad se clasifica en tres grados según el IMC, cada uno asociado con diferentes niveles de riesgo para la salud:

  • Obesidad Grado I (Tipo I): IMC de 30 a 34.9 kg/m². Presenta riesgo moderado de complicaciones metabólicas y cardiovasculares, incluyendo diabetes tipo 2, hipertensión arterial y dislipidemia.
  • Obesidad Grado II (Tipo II o Severa): IMC de 35 a 39.9 kg/m². El riesgo de complicaciones aumenta sustancialmente, incluyendo apnea del sueño severa, problemas articulares incapacitantes y mayor probabilidad de enfermedad cardiovascular.
  • Obesidad Grado III (Tipo III o Mórbida): IMC de 40 o más. Representa el nivel más grave, asociado con riesgo sustancialmente elevado de muerte prematura, enfermedades cardiovasculares severas, ciertos tipos de cáncer, discapacidad funcional significativa y reducción marcada de la esperanza de vida.

En México, el análisis de tendencias entre 2000 y 2018 muestra que las formas más agudas de obesidad son las que presentaron el mayor aumento relativo: la obesidad grado II incrementó 70.1% y la obesidad grado III aumentó 96.5% en ese periodo. Este crecimiento exponencial de las formas severas de obesidad tendrá un impacto importante sobre los sistemas de salud que debe ser contemplado con urgencia.

¿Cuáles son las principales causas y factores de riesgo de la obesidad?

La obesidad se origina por una interacción compleja de múltiples factores, incluyendo genéticos (predominantemente de interacción poligénica), conductuales, ambientales, fisiológicos, trastornos del sueño, así como factores sociales, económicos y culturales. El elemento fundamental es un estado de equilibrio energético positivo, es decir, un estado donde la energía que ingresa al organismo supera al gasto energético.

¿Cómo influyen la genética y los factores biológicos en la obesidad?

Los estudios han demostrado que la genética puede afectar la forma en que el cuerpo almacena y quema grasa, influyendo en la predisposición individual al aumento de peso. Algunas personas pueden tener variantes genéticas que afectan el metabolismo basal, la distribución de grasa corporal, la regulación del apetito y la respuesta a diferentes tipos de alimentos.

Factores biológicos como el metabolismo, la regulación del apetito y las hormonas (como la leptina, que regula el apetito, y la grelina, que estimula el hambre) también son importantes en el desarrollo de la obesidad. Condiciones médicas como el hipotiroidismo, el síndrome de ovario poliquístico y otros trastornos hormonales pueden contribuir al aumento de peso al alterar el metabolismo y dificultar la pérdida de peso. Además, ciertos medicamentos, incluyendo algunos antidepresivos, antipsicóticos y corticosteroides, pueden favorecer el incremento de peso como efecto secundario.

¿Qué papel juegan la alimentación, el sedentarismo y los factores psicológicos?

La sobrealimentación y el sedentarismo son los principales factores de riesgo de obesidad. Dietas ricas en azúcares añadidos, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados, combinadas con un estilo de vida sedentario, son contribuyentes significativos al aumento de peso. La disponibilidad de alimentos altamente densos en energía y el entorno socioeconómico que ha desvinculado la actividad física del trabajo y la supervivencia son elementos fundamentales para entender integralmente el crecimiento rápido del problema epidemiológico.

En México, según la Ensanut 2021, el 69.3% de los adultos consume bebidas endulzadas regularmente, seguido del 41.4% que consume cereales dulces y el 26.6% que consume botanas dulces y postres. Estos patrones alimentarios contribuyen significativamente al balance energético positivo que conduce al aumento de peso.

Los factores psicológicos también juegan un papel crucial. La psicopatología se ha asociado frecuentemente con la obesidad, aunque continúa siendo controvertido si ésta es causa o efecto. Se ha establecido una interacción entre los síntomas emocionales y su efecto en la desestructuración de los patrones de alimentación y el sedentarismo. La depresión y ansiedad, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el abuso de sustancias, los trastornos de la conducta alimentaria y algunas dimensiones de la personalidad fueron los trastornos más asociados con el sobrepeso y la obesidad.

¿Cómo influyen los factores socioeconómicos y el entorno familiar?

Las localidades urbanas presentan mayor prevalencia de obesidad (37.2%) que las rurales (32.0%). El entorno socioeconómico influye considerablemente: las personas de bajos ingresos frecuentemente tienen acceso limitado a alimentos frescos y saludables, menor disponibilidad de espacios seguros para realizar actividad física y jornadas laborales extensas que dificultan la preparación de comidas nutritivas.

Entre las funciones de la familia está la de promover el desarrollo de estrategias de afrontamiento, establece normas y posee una función organizadora y reguladora de la personalidad; consecuentemente, es el principal agente de socialización y modelamiento de los hábitos alimentarios, los que se reflejan en las creencias, actitudes y prácticas familiares en relación con la alimentación. Los trastornos de la conducta alimentaria se reconocen como una enfermedad de origen multifactorial, y entre los factores más estudiados que se han relacionado con estos trastornos están el funcionamiento familiar y los estilos de crianza.

¿Cómo se diagnostica y evalúa el sobrepeso y la obesidad?

El diagnóstico de la obesidad y el sobrepeso implica una evaluación médica integral que incluye la medición del IMC y, en muchos casos, evaluaciones adicionales para determinar la salud general del paciente y el riesgo de complicaciones asociadas. La identificación temprana de estas condiciones es crucial para implementar intervenciones efectivas.

consulta médica profesional en México: doctora mexicana joven con bata blanca utilizando una laptop moderna mientras conversa con un paciente adulto sentado frente a ella

¿Qué métodos de evaluación clínica se utilizan además del IMC?

Además del IMC, la medición de la circunferencia de cintura es fundamental para evaluar la obesidad abdominal, que es la grasa adicional acumulada en el abdomen y representa un factor importante en la salud, incluso independientemente del IMC. Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF), se considera adiposidad abdominal una circunferencia de cintura ≥80 cm en mujeres y ≥90 cm en hombres.

En México, el 81.6% de los adultos presenta adiposidad abdominal, siendo mayor en mujeres (88.4%) que en hombres (72.1%). La circunferencia de cintura está estrechamente correlacionada con la grasa corporal medida por métodos más precisos y los estudios muestran que predice la aparición de enfermedades y muerte.

Otros métodos avanzados incluyen la evaluación de composición corporal mediante tecnologías como impedancia bioeléctrica, absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA), pletismografía por desplazamiento de aire, y tomografía computada o resonancia magnética. Estas técnicas proporcionan información detallada sobre masa grasa, masa muscular y distribución de grasa visceral, aunque su uso está generalmente limitado a entornos de investigación o casos clínicos específicos debido a costos y disponibilidad.

¿Qué pruebas de laboratorio se realizan para evaluar complicaciones?

No hay una prueba de laboratorio específica indicada para todos los pacientes con obesidad; la evaluación debe ser individualizada de acuerdo con las manifestaciones clínicas y sospecha clínica. Las pruebas de laboratorio a considerar incluyen:

Para la mayoría de los pacientes:

  • Hemoglobina glucosilada (HbA1c) para detectar diabetes o prediabetes
  • Perfil lipídico completo: colesterol total, colesterol HDL, colesterol LDL y triglicéridos
  • Pruebas de función renal: creatinina y tasa de filtración glomerular (TFG)
  • Pruebas de función hepática: GGT, albúmina, AST y ALT
  • Detección de cáncer apropiada para la edad

Si está clínicamente indicado:

  • Biometría hemática completa
  • Pruebas de función tiroidea/hormona estimulante de la tiroides (TSH)
  • Ácido úrico
  • Concentración de vitaminas B12 y D
  • Análisis de orina para detectar microalbuminuria

¿Cómo realiza Clivi la evaluación integral mediante videoconsultas y BodyScan?

Clivi utiliza un enfoque integral y tecnológicamente avanzado para evaluar el sobrepeso y la obesidad a través de videoconsultas con especialistas en endocrinología y tecnología exclusiva como BodyScan. Este método permite a los profesionales de la salud obtener una visión completa del estado físico del paciente, incluyendo análisis detallado de composición corporal (masa grasa, masa muscular, porcentaje de grasa corporal y distribución de grasa visceral), facilitando un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.

La tecnología BodyScan utiliza inteligencia artificial 3D para proporcionar retroalimentación visual sobre los cambios en la forma del cuerpo, permitiendo un seguimiento objetivo del progreso durante el tratamiento. Esta combinación de tecnología avanzada y atención médica personalizada es fundamental para abordar la obesidad de manera efectiva, eliminando las barreras tradicionales de acceso a especialistas y permitiendo ajustes rápidos basados en la respuesta individual al tratamiento.

¿Cuáles son las consecuencias del sobrepeso y la obesidad para la salud?

El sobrepeso y la obesidad tienen consecuencias graves y extensas para la salud física, mental y emocional, afectando múltiples sistemas del organismo. Estas condiciones no solo comprometen la calidad de vida, sino que también reducen la esperanza de vida y aumentan significativamente el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas.

¿Cómo se relacionan con la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares?

Se ha observado que el sobrepeso y la obesidad son precursores de la aparición de la diabetes mellitus tipo 2, y sus prevalencias están estrechamente relacionadas. La acumulación de grasa corporal, especialmente la abdominal, induce un estado patológico metabólico, favoreciendo la intolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina. El exceso de grasa corporal produce resistencia a la insulina, una condición en la cual las células del cuerpo no responden adecuadamente a esta hormona, y con el tiempo, el páncreas no puede producir suficiente insulina para compensar esta resistencia.

En México, el 18% de las personas mayores de 20 años vive con diabetes. Se ha demostrado que la pérdida de peso ayuda a prevenir y retrasar la aparición de la diabetes tipo 2, siendo un objetivo terapéutico primordial especialmente en pacientes con prediabetes y diabetes tipo 2, en quienes reducciones de un 5% de su peso inicial disminuyen la insulinorresistencia, la glucemia, la dislipidemia y la presión arterial.

El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo cardiovascular identificados, responsables de acontecimientos como acumulación de grasa corporal, disfunción del tejido adiposo y esteatosis hepática que pueden provocar resistencia a la insulina, dislipidemia, cambios vasculares, trastornos neurohormonales y desregulación metabólica. El exceso de peso contribuye a la hipertensión arterial, niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos, y niveles reducidos de colesterol HDL, todos factores que incrementan el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardiaca.

¿Qué otros riesgos y complicaciones están asociados?

Además de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, la obesidad se asocia con numerosas complicaciones adicionales que afectan diversos sistemas del organismo:

Problemas respiratorios: La apnea obstructiva del sueño afecta frecuentemente a personas con obesidad, causando interrupciones repetidas de la respiración durante el sueño, lo que resulta en fatiga crónica, somnolencia diurna y mayor riesgo cardiovascular.

Problemas articulares y musculoesqueléticos: Los problemas articulares, especialmente la osteoartritis, son comunes debido al exceso de presión sobre las articulaciones de carga como rodillas, caderas y columna vertebral. Esta condición causa dolor crónico, limita la movilidad y puede afectar significativamente la capacidad para realizar actividades diarias.

Cáncer: La obesidad está vinculada a un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de mama, colon, endometrio, hígado y páncreas.

Salud mental: Las consecuencias psicológicas también son significativas. Las personas con obesidad frecuentemente enfrentan estigmatización social, discriminación y baja autoestima, lo que puede conducir a problemas de salud mental como depresión y ansiedad. Estos factores psicológicos pueden, a su vez, agravar los problemas de peso, creando un ciclo difícil de romper sin apoyo profesional adecuado.

Impacto económico: El impacto económico de la obesidad en México es devastador, con costos directos e indirectos que ascienden a más de 240 mil millones de pesos anuales, incluyendo gastos médicos, pérdida de productividad y mortalidad prematura.

¿Cómo prevenir la obesidad y mantener un estilo de vida saludable?

La prevención de la obesidad es fundamental para mejorar la salud pública y reducir la carga de enfermedades crónicas. Adoptar hábitos saludables desde edades tempranas y mantenerlos a lo largo de la vida resulta esencial para reducir el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad.

¿Qué hábitos alimentarios y rutinas de ejercicio son recomendados?

La OMS recomienda limitar la ingesta calórica de grasas saturadas y azúcares, y aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos. Específicamente, se sugiere consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras para obtener vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes esenciales.

Estrategias nutricionales efectivas:

  • Reducir paulatinamente el consumo de azúcares añadidos, eliminando bebidas azucaradas como refrescos y jugos comerciales
  • Limitar alimentos con alta concentración de azúcar como bollería, mermeladas y postres muy calóricos
  • Leer las etiquetas nutricionales para identificar azúcares añadidos en productos procesados
  • Controlar las porciones y practicar nutrición consciente, prestando atención a las señales de hambre y saciedad del cuerpo
  • Comer sin distracciones, masticar lentamente y disfrutar los alimentos para prevenir el consumo excesivo de calorías

Alimentación mexicana saludable Mesa con ingredientes frescos como verduras variadas, frutas coloridas, granos integrales y proteínas magras distribuidos naturalmente

Actividad física regular:
La actividad física regular es un componente esencial en la prevención del sobrepeso y la obesidad. La OMS recomienda realizar actividad física con regularidad, incluyendo al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa por semana para adultos. Estas actividades pueden incluir caminar, nadar, andar en bicicleta, bailar o cualquier ejercicio que eleve la frecuencia cardiaca.

Además del ejercicio estructurado, reducir el tiempo sedentario es crucial: tomar descansos activos durante el trabajo, usar las escaleras en lugar del elevador, caminar o usar bicicleta para distancias cortas, y limitar el tiempo frente a pantallas.

¿Cómo influyen el manejo del estrés y el sueño en el control del peso?

El manejo del estrés y la calidad del sueño son factores importantes en el control del peso que frecuentemente se subestiman. El estrés puede llevar a comer en exceso y a elecciones alimentarias poco saludables como mecanismo de afrontamiento emocional, mientras que la falta de sueño puede afectar negativamente el metabolismo, la regulación del apetito y las hormonas que controlan el hambre (grelina) y la saciedad (leptina).

Trastornos del sueño, especialmente la apnea obstructiva del sueño, son comunes en personas con obesidad y crean un círculo vicioso: la obesidad contribuye a problemas del sueño, y la falta de sueño de calidad puede dificultar la pérdida de peso y aumentar el riesgo de aumento de peso adicional. Por lo tanto, es crucial abordar estos aspectos para mantener un peso saludable, incluyendo técnicas de manejo del estrés, establecimiento de rutinas de sueño regulares y tratamiento de trastornos del sueño cuando estén presentes.

¿Qué estrategias de prevención primaria son efectivas a nivel poblacional?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) promueve políticas públicas que incluyen mejorar los entornos escolares de alimentación y actividad física, implementar políticas fiscales y regulación de la comercialización y etiquetado de alimentos, y desarrollar acciones multisectoriales que involucren educación, salud, urbanismo y transporte.

En 2009, el Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos Comunitarios del Centro para el Control de Enfermedades concluyó que los programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo que mejoraron la actividad física o la nutrición fueron efectivos para reducir el peso corporal y el IMC. Una de las estrategias efectivas es fomentar la transportación que promueva la actividad física, disminuyendo el uso de vehículo, como trasladarse caminando o en bicicleta.

¿Cuáles son los tratamientos efectivos para la obesidad y el sobrepeso?

El tratamiento efectivo del sobrepeso y la obesidad requiere un enfoque integral, personalizado y sostenido que aborde los aspectos físicos, emocionales y conductuales del aumento de peso. Las opciones de tratamiento varían desde modificaciones en el estilo de vida hasta intervenciones farmacológicas y, en casos severos, cirugía bariátrica.

persona mexicana adulta realizando ejercicio al aire libre en un parque urbano contemporáneo de México

¿En qué consiste el tratamiento multidisciplinario y por qué es efectivo?

La mayoría de los especialistas coinciden en considerar esencial un tratamiento integrado compuesto por intervención nutricional, programa de reacondicionamiento físico y psicoterapia cognitivo-conductual. Un estudio demostró que una intervención integral de frecuencia moderada y corta duración (tres sesiones por semana durante tres meses) permitió reducir significativamente el peso y la grasa corporal, además de mejorar considerablemente la condición física en candidatos a cirugía bariátrica.

Las intervenciones combinadas sobre la obesidad y el sobrepeso que incluyen medidas sobre la alimentación, la actividad física, el sedentarismo y cambios de conducta, aplicados simultáneamente, obtienen mejores resultados que las intervenciones aisladas. Las intervenciones intensivas y llevadas a cabo por profesionales con formación previa sobre el tema, desde la atención primaria y con asesoramiento de atención especializada, son más efectivas.

Componentes del tratamiento multidisciplinario:

Médicos especialistas: Evalúan la salud general del paciente, diagnostican condiciones subyacentes que puedan contribuir al aumento de peso, prescriben tratamientos farmacológicos cuando sea necesario y monitorean el progreso a lo largo del tiempo.

Nutriólogos: Desarrollan planes alimenticios personalizados basados en las necesidades individuales, enseñan estrategias para realizar cambios sostenibles en la alimentación, adaptan las recomendaciones según las preferencias culturales y necesidades específicas, y proporcionan educación continua sobre nutrición.

Psicólogos: Ayudan a identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento relacionados con la alimentación, proporcionan estrategias para manejar el estrés y las emociones sin recurrir a la comida, trabajan en la mejora de la autoestima y la imagen corporal, y ofrecen apoyo para mantener la motivación y prevenir recaídas.

Profesionales de actividad física: Diseñan programas de ejercicio personalizados adaptados a la condición física actual, supervisan la progresión segura de la actividad física, enseñan técnicas adecuadas de ejercicio para prevenir lesiones, y motivan la adherencia a largo plazo.

videoconsulta médica moderna: persona mexicana adulta sentada cómodamente en su hogar frente a una laptop o tablet, en conversación de videollamada con profesional de la salud visible en pantalla

¿Cómo funcionan los tratamientos farmacológicos innovadores como la semaglutida?

Los tratamientos farmacológicos representan una opción efectiva para personas con obesidad cuando las modificaciones en el estilo de vida no han logrado resultados suficientes. La semaglutida es un agonista del receptor GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) que ha demostrado resultados significativos en la pérdida de peso bajo supervisión médica.

El uso de semaglutida tanto oral como subcutánea presentó reducción de peso y de hemoglobina glicosilada significativa en todos los individuos sometidos al tratamiento, acompañado de reducción de la circunferencia abdominal y menor tendencia a sufrir eventos cardiovasculares. Entre adultos con sobrepeso u obesidad sin diabetes, el uso de semaglutida subcutánea una vez a la semana, acompañado de asesoramiento sobre dieta y actividad física, se asoció con una pérdida de peso significativamente mayor.

Los participantes tratados con semaglutida experimentaron una diferencia media en el cambio de peso corporal de -14% comparado con placebo. La semaglutida actúa imitando la hormona GLP-1 que regula el apetito, ayudando a las personas a sentir menos hambre, prolongando la sensación de saciedad y reduciendo el consumo de calorías de manera efectiva.

Es importante enfatizar que estos medicamentos deben ser prescritos y monitoreados por médicos especialistas, ya que no son apropiados para todas las personas y pueden tener efectos secundarios que requieren supervisión médica continua.

¿Cuándo se considera la cirugía bariátrica como opción de tratamiento?

La cirugía bariátrica se considera para pacientes con obesidad grado III (IMC ≥40 kg/m²) o para pacientes con obesidad grado II (IMC 35-39.9 kg/m²) que presentan comorbilidades graves como diabetes tipo 2, hipertensión arterial severa, apnea del sueño grave o enfermedad cardiovascular, especialmente cuando los tratamientos conservadores no han sido exitosos.

Los procedimientos bariátricos más comunes incluyen el bypass gástrico, la gastrectomía en manga y la banda gástrica ajustable. Estos procedimientos funcionan mediante la restricción de la cantidad de alimentos que el estómago puede contener, la malabsorción de nutrientes, o ambos mecanismos. La cirugía bariátrica puede resultar en pérdidas de peso sustanciales y mejoría significativa de comorbilidades, pero requiere un compromiso de por vida con cambios en el estilo de vida, suplementación nutricional y seguimiento médico continuo.

¿Por qué elegir Clivi para el control de peso y diabetes en México?

Clivi se destaca como una opción confiable, accesible e innovadora para el tratamiento integral del sobrepeso, la obesidad y la diabetes tipo 2 en México. Nuestro enfoque combina la experiencia de un equipo multidisciplinario de especialistas certificados con tecnología avanzada para proporcionar atención médica personalizada y basada en evidencia científica.

¿Qué incluyen los planes personalizados de tratamiento para obesidad y diabetes?

Los planes de tratamiento de Clivi están diseñados para abordar todos los aspectos del manejo del peso y la diabetes de manera integral:

Evaluación inicial completa: Consulta con endocrinólogo especializado mediante videoconsulta, análisis detallado de composición corporal con tecnología BodyScan (masa grasa, masa muscular, porcentaje de grasa corporal, distribución de grasa visceral), revisión de historial médico y pruebas de laboratorio, y evaluación de comorbilidades y factores de riesgo.

Plan nutricional personalizado: Diseñado por nutriólogos certificados basado en preferencias individuales, necesidades nutricionales específicas y objetivos de salud, con ajustes periódicos según el progreso y respuesta individual.

Seguimiento médico continuo: Consultas regulares con endocrinólogo para monitoreo de progreso y ajuste de tratamiento, prescripción y supervisión de medicamentos cuando sea clínicamente apropiado (incluyendo tratamientos innovadores como agonistas GLP-1), y monitoreo de parámetros metabólicos (glucosa, hemoglobina glucosilada, perfil lipídico, función hepática y renal).

Apoyo psicológico: Sesiones con psicólogos especializados en manejo de conductas alimentarias, estrategias para manejar el estrés, ansiedad y factores emocionales relacionados con el peso, técnicas para prevenir recaídas y mantener la motivación, y trabajo en autoestima e imagen corporal.

Tecnología BodyScan exclusiva: Análisis tridimensional de composición corporal utilizando inteligencia artificial, retroalimentación visual sobre cambios en la forma del cuerpo para mayor motivación, seguimiento objetivo del progreso más allá del peso en la báscula, y evaluación precisa de pérdida de grasa versus pérdida de masa muscular.

¿Cómo funciona la asistencia médica en tiempo real vía WhatsApp?

La asistencia médica en tiempo real a través de WhatsApp representa una innovación significativa en la accesibilidad del cuidado de la salud, eliminando las barreras tradicionales de acceso a especialistas. Los pacientes de Clivi pueden comunicarse directamente con su equipo médico para resolver dudas inmediatas, reportar efectos secundarios o preocupaciones, recibir ajustes rápidos en el tratamiento cuando sea necesario, obtener orientación sobre alimentación y actividad física, y recibir motivación y apoyo continuo.

Este modelo de atención digital ofrece múltiples beneficios: acceso inmediato a especialistas certificados sin tiempos de espera prolongados, seguimiento continuo que permite ajustes rápidos basados en la respuesta individual, mayor adherencia al tratamiento gracias al apoyo constante, reducción de costos y tiempo de traslado a consultas presenciales, y flexibilidad para comunicarse en horarios convenientes.

Clivi cuenta con un equipo de profesionales certificados que incluye endocrinólogos, nutriólogos y psicólogos especializados en salud metabólica, todos comprometidos con proporcionar atención de calidad basada en evidencia científica y con un enfoque empático y sin estigmatización.

Tipo de Obesidad

IMC (kg/m²)

Prevalencia en México 2018

Riesgos Asociados Principales

Obesidad Grado I

30-34.9

23.5%

Diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemia, resistencia a la insulina

Obesidad Grado II (Severa)

35-39.9

8.5%

Apnea del sueño severa, enfermedades cardiovasculares, problemas articulares incapacitantes, esteatosis hepática

Obesidad Grado III (Mórbida)

≥40

3.6%

Riesgo sustancial de muerte prematura, cáncer, discapacidad funcional significativa, insuficiencia cardiaca

El sobrepeso y la obesidad son condiciones complejas que requieren un enfoque integral, personalizado y sostenido para su manejo efectivo. Con el 75% de los adultos mexicanos afectados por estas condiciones, la necesidad de actuar de forma inmediata con estrategias multisectoriales y tratamientos basados en evidencia es urgente.

En Clivi, nuestro equipo multidisciplinario de especialistas médicos está comprometido con brindarte la mejor atención en endocrinología, nutrición y psicología. Si buscas un enfoque integral y personalizado para el manejo del sobrepeso o la obesidad, con acceso a tecnología avanzada y seguimiento médico continuo, déjanos tus datos y uno de nuestros especialistas se pondrá en contacto contigo para ofrecerte una evaluación gratuita y más información sobre cómo podemos ayudarte a alcanzar tus objetivos de salud.


Referencias

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  10. Gutiérrez JP, Rivera-Dommarco J, Shamah-Levy T, et al. Intervenciones clínicas en sobrepeso y obesidad: revisión sistemática de la efectividad de los programas multidisciplinarios. Anales de Pediatría. 2017;86(4):197-206. doi:10.1016/j.anpedi.2016.04.012
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  12. https://www.paho.org/es/temas/prevencion-obesidad
  13. Federación Mexicana de Diabetes. Guías clínicas para el manejo integral de la diabetes y obesidad en México. Actualizado 2024. Disponible en:
  14. https://fmdiabetes.org

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